Fuera de ser-vicio.
martes, 15 de diciembre de 2015
Ahora que ya nunca.
sábado, 17 de enero de 2015
De quererme sin tenerme a no querermo porque ya era tuya,
Le gustaba adentrarse en mi tormenta y decirle adiós a su calma, hasta que yo me pasaba de tormento y él se iba en busca de otras calmas.
Todo iba bien, o al menos mejor de lo que nunca me había ido,
pero él decidió que dejara de irme bien y empezó a irse él.
Llegaron las idas y venidas, mis dudas entre cerrarte la puerta en la cara o echar la llave cuando estuvieras dentro, tus ganas a medias y mis ganas de que me las rompieras.
Dejaste de buscar la estabilidad en mis piernas y yo empecé a buscarla en otras manos, te quise como se quiere a lo que se cree que se pierde pero jamás se ha tenido y me quisiste como se quiere a quien se sabe que se va a tener siempre.
Nos metimos en la rutina de discusiones, caras largas y malas palabras.
Caí con cualquiera solo para acabar entendiendo que cualquiera no eras tú, y caíste con cualquiera solo para entender que cualquiera podía ser yo.
Sé a ciencia cierta que fui otra de tus batallas ganadas y que tú fuiste otra de mis causas pérdidas.
Elegiste lo mejor para ti sin mirar por mi, quizás podrías haberlo hecho mejor pero no peor de lo que lo hubiera hecho yo.
jueves, 16 de octubre de 2014
Te dejo el cariño que me has dado en el cajón de tu mesilla donde antes guardabas mis bragas.
Posdata: Ni tú tienes culpa de que yo llegue tarde a todas las personas importantes que pasan por mi vida, ni yo tengo culpa de que para ti yo nunca haya sido una persona por la que mereciese la pena esperar.
martes, 30 de septiembre de 2014
Cuando todo es tan poco sin ti...
domingo, 8 de junio de 2014
Quiero la calma de tu tempestad.
viernes, 7 de febrero de 2014
Un amor tan desgastado como los muelles de tu cama.
Amanecimos como amanece cualquier ciudad después de una noche de mucho soñar y poco dormir,
amanecimos después de una noche de vivir demasiado y querer seguir viviendo más,
me ofreciste un cigarro como el que ofrece amor a una puta,
te lo rechazé como de costumbre,
querías hacerme el desayuno después de hacerme el amor
o fingir que lo hacías,
me incorporé en la cama como quien se despierta de tener una mala pesadilla,
tus dedos empezaron a trepar por mi espalda,
acariciándola como el que teme que algo se rompa,
me tragué las ganas de decirte que (mal)viviría así durante toda mi vida y parte de la siguiente,
disimule los escalofríos que siempre me has provocado y me vestí como el que sabe que no va a llegar tarde,
no sólo porque no vaya a ningun lado si no porque sabe que nadie le va a estar esperando,
me preguntabas con la mirada qué cojones hacía,
y me fui.
Te dejé tus putadas, tus dudas y tus miedos entre las sábanas donde la noche anterior había olvidado que nos estábamos olvidando,
las mismas sábanas que me habían quitado el sueño pero que me habían dado la vida.
la misma cama donde has (pro)metido cosas que no vas a cumplir a mil zorras más,
la misma cama donde el amor estaba igual de desgastado que los muelles.
Mentiría si dijera que mientras bajaba las escaleras, no
me tentó la idea de volver pero no lo hice, en el portal me miré al espejo y me veía más guapa que nunca. Más guapa de lo que tú nunca me ibas a ver.Salí a la calle y me fumé un cigarrillo. Lo consumía al tiempo que las ganas de volver.
Quién te iba a decir a ti que la subnormal que te esperaba siempre con los brazos abiertos -y las piernas-,te iba a cerrar la puerta en la cara.
sábado, 4 de enero de 2014
Déjame que (no) te cuente.
¿Sabes lo qué pasa?
Que nos faltan cojones para poner las cosas sobre la mesa,
nos faltan cojones para poner los puntos sobre las ies, y lo malo,
lo malo no es que nos falten cojones,
lo malo es que ponemos las cosas sobre la mesa y acabamos tu y yo sobre la mesa,
lo malo es que ponemos los puntos sobre las ies y acabo yo poniéndome encima -de ti- ,
que quedamos para hablar sobre lo que somos,
y sobre lo que no vamos a ser
y terminamos haciendo de todo, menos hablar.
A ti también te puede el miedo. Ni tú eres tan valiente como dices ser, ni yo soy tan cobarde como crees que soy.
Algún día dejaremos las cosas claras, la casa a oscuras y haremos de este desastre algo bonito, mientras sigue poniéndome encima que es la única vez que estoy yo por encima tuya -pero solo físicamente-.
No pierdas las ganas en otras camas, pierdete conmigo.
Estamos a tiempo de olvidarnos durante toda la vida.