martes, 30 de septiembre de 2014
Cuando todo es tan poco sin ti...
domingo, 8 de junio de 2014
Quiero la calma de tu tempestad.
viernes, 7 de febrero de 2014
Un amor tan desgastado como los muelles de tu cama.
Amanecimos como amanece cualquier ciudad después de una noche de mucho soñar y poco dormir,
amanecimos después de una noche de vivir demasiado y querer seguir viviendo más,
me ofreciste un cigarro como el que ofrece amor a una puta,
te lo rechazé como de costumbre,
querías hacerme el desayuno después de hacerme el amor
o fingir que lo hacías,
me incorporé en la cama como quien se despierta de tener una mala pesadilla,
tus dedos empezaron a trepar por mi espalda,
acariciándola como el que teme que algo se rompa,
me tragué las ganas de decirte que (mal)viviría así durante toda mi vida y parte de la siguiente,
disimule los escalofríos que siempre me has provocado y me vestí como el que sabe que no va a llegar tarde,
no sólo porque no vaya a ningun lado si no porque sabe que nadie le va a estar esperando,
me preguntabas con la mirada qué cojones hacía,
y me fui.
Te dejé tus putadas, tus dudas y tus miedos entre las sábanas donde la noche anterior había olvidado que nos estábamos olvidando,
las mismas sábanas que me habían quitado el sueño pero que me habían dado la vida.
la misma cama donde has (pro)metido cosas que no vas a cumplir a mil zorras más,
la misma cama donde el amor estaba igual de desgastado que los muelles.
Mentiría si dijera que mientras bajaba las escaleras, no
me tentó la idea de volver pero no lo hice, en el portal me miré al espejo y me veía más guapa que nunca. Más guapa de lo que tú nunca me ibas a ver.Salí a la calle y me fumé un cigarrillo. Lo consumía al tiempo que las ganas de volver.
Quién te iba a decir a ti que la subnormal que te esperaba siempre con los brazos abiertos -y las piernas-,te iba a cerrar la puerta en la cara.
sábado, 4 de enero de 2014
Déjame que (no) te cuente.
¿Sabes lo qué pasa?
Que nos faltan cojones para poner las cosas sobre la mesa,
nos faltan cojones para poner los puntos sobre las ies, y lo malo,
lo malo no es que nos falten cojones,
lo malo es que ponemos las cosas sobre la mesa y acabamos tu y yo sobre la mesa,
lo malo es que ponemos los puntos sobre las ies y acabo yo poniéndome encima -de ti- ,
que quedamos para hablar sobre lo que somos,
y sobre lo que no vamos a ser
y terminamos haciendo de todo, menos hablar.
A ti también te puede el miedo. Ni tú eres tan valiente como dices ser, ni yo soy tan cobarde como crees que soy.
Algún día dejaremos las cosas claras, la casa a oscuras y haremos de este desastre algo bonito, mientras sigue poniéndome encima que es la única vez que estoy yo por encima tuya -pero solo físicamente-.
No pierdas las ganas en otras camas, pierdete conmigo.
Estamos a tiempo de olvidarnos durante toda la vida.
domingo, 29 de diciembre de 2013
Insalvable si no eres tú quien me salva.
He querido tantas cosas de ti que no te he pedido ninguna. Has querido tan pocas cosas de mi que me has pedido todas. Te has ido sin querer porque si me quisieses no te habrías ido, he dejado que te vayas sin poder porque si hubiese podido comerme mi orgullo y pedirte que te quedases, lo habría hecho. Pero como siempre jugando a ser iguales, tú pasando de mi cara porque te doy igual y yo haciendo que paso de tu cara porque me importas. Demasiado. Demasiado para lo poco que te mereces. Claro que me has hecho daño sin saberlo, si hubieses sabido quererme no me lo habrías hecho, y claro que no te he hecho daño sin poder porque si hubiese podido tampoco te lo hubiese hecho. Te quiero demasiado para lo poco que me quiero. Demasiado para lo poco que me quieres. Demasiado para lo poco que te van a querer. Puedes salvarme porque querer es poder pero no me quieres y no me salvas. Estás cambiando. Eras como los viernes y te estás volviendo domingo. Insalvable. Como yo. Como los nosotros que ya no hay. Cuídame, digo cuídate. Que seas feliz y que yo lo vea. Y lo seré el doble.
viernes, 27 de diciembre de 2013
Como (casi) siempre.
No sé si vosotros tendréis esa persona que haga lo que haga tanto bien como mal os siga volviendo locos. No sé si os tiráis meses y meses-como yo- intentando construir muros ante esa persona para no caer y con cualquier subnormalez a la mierda los muros. No sé si esa persona no se merece ni una puta mierda pero vosotros seguís dándoselo. No sé si de vez en cuando os preguntáis que faltó para que funcionara y acabáis pensando que sois subnormales. No sé cuántas veces os ha quitado el sueño y no las ganas de soñar. No sé cuántas veces habéis creído en sus "no te voy a fallar", habéis acabado follando y vuelta a lo mismo. No sé cuántas veces os han dado ganas de volver a caer, y de seguir cayendo. No sé cuántas veces habéis tenido ganas de llamarlo o escribirle y decirle que os apetece romperos un poquito más. No sé por qué cojones estoy escribiendo esto pero era o esto o marcar su número y decirle que me importa más que mi orgullo de mierda y que le echo de menos. Supongo que yo como vosotros, también soy un poco gilipollas.