miércoles, 25 de diciembre de 2013

Que nos faltó y que nos sobró.

Me decían: "no vais a llegar a ningún lado" como si yo quisiese llegar a algún lado que no fuese tu cama, se creían que lo sabían todo y no creían en que nosotros fuésemos a ser, y llevaban razón, no fuimos, no fuimos porque no fuimos valientes,  nos sobró orgullo y ganas pero nos faltaron cojones, justo de lo que presumíamos, fuimos unos cobardes, siempre hablábamos de finales y nunca supimos cómo cojones empezar, quisimos construir algo que carecía de base -y nos fuimos a pique-, nos dimos la hostia de nuestra vida pero tú sonrisa incitó a todo menos a frenar, nos levantamos como el que se levanta un domingo después de un sábado de excesos, nos sobró malhumor y reproches,  y nos faltaron tiritas para curarnos las heridas, nos levantamos juntos pero sabiendo que sería la última vez que lo haríamos.  Las cosas cambiaron como cambiaste tú, decidiste sustituir la tempestad por la calma -y no te culpo-, yo también me sustituiría.  Sigo tarareando nuestra canción, estoy donde siempre por si te dan ganas de volver a tararear nuestra canción y de dibujarme promesas en la espalda mientras prometes no volver a prometerme. Deja de abrir piernas solo para olvidar tus penas. Déjame lamer tus heridas. Todo lo que podríamos estar siendo si no hubiésemos sido gilipollas.

3 comentarios:

  1. Por algo se empieza y tú has empezado a lo grande, ¡sigue así!

    ResponderEliminar
  2. WAW, me encanta.
    Es muy bueno, y si es el primero, mi enhorabuena compañerx.
    Un saludo y a seguir :)

    ResponderEliminar
  3. "Deja de abrir piernas solo para olvidar tus penas."

    Y debe leer esto, cada día.

    ResponderEliminar